Saturday, 30 May 2015

RECUPERANDO EL ESPÍRITU COMBATIVO Y REIVINDICATIVO



El segundo gobierno del cambio está de manteles largos, Salvador está celebrando su primer año como jefe del Ejecutivo, y desde ya vemos troles y medios de comunicación oficialistas lanzándose a las redes sociales con una avalancha de (des) información para mostrarle a la población aquello que con sus propios ojos no consiguen ver. 

En el área de seguridad evidentemente el gobierno, y el país,  pasa por una de las pruebas más difíciles que en seis años de FMLN en el poder aún no habían enfrentado. El gobierno de Sánchez Cerén opta por marcar diferencia del gobierno Funes y rompe la tregua con las maras, tregua que dicho sea de paso, nada le aportó a la población en su día a día, e incluso la disminución en el número diario de óbitos víctimas de la violencia pandilleril hoy en día es altamente cuestionada, mejor dicho, siempre lo fue, no se sabe a ciencia cierta si estos números efectivamente bajaron o si los muertos apenas no llegaron a medicina legal y por eso no pudieron ser contabilizados en las estadísticas oficiales.

La propaganda oficial podrá mostrar fotos del presidente con aquella sonrisa de “lindo pulgoso” que lo caracteriza, entregando plantas, semillas o títulos de propiedad, pero la realidad es que este gobierno, a diferencia del anterior perdió su carácter novedoso. Ho hay, a parte de  la ruptura de la tregua, algo que pueda caracterizar a esa administración, y su aporte al país ha sido apenas de continuidad de las políticas del gobierno anterior. No hay rumbo cierto, no hay políticas dignas de mención que apunten hacia los prometidos “cambios de verdad”, ¡no hay presidente!
Ante este cuadro, y con un FMLN claramente perdiendo apoyo electoral, como lo mostró el resultado de las urnas del pleito electoral recién pasado, el Frente convoca a un congreso  para decidir (léase, pedirle a la gente que levante la mano) junto a los militantes el rumbo que el partido deba tomar. Medardo González, aquel que se presentó a 6 plenarias durante el período legislativo recién acabado, ya habla de un “socialismo no radical”, sin que nadie consiga explicar qué diablos pueda ser eso. En realidad, el FMLN sabe que la militancia del partido tiene la necesidad de escuchar de vez en cuando términos memoriales como revolución, socialismo, lucha de clases, enemigo,  oligarquía, términos que constituían gritos de guerra en el pasado, pero que hoy no pasan de palabras sueltas usadas para hacerle creer a la gente que el frente es un partido de izquierda, cuando en realidad mal llega a ser un partido de centro. El FMLN, tal como lo vemos ahora, es apenas más un partido de derecha que a base de endeudamiento masivo (más de dos millones sólo en el primer año de gobierno, y más de cinco mil en el gobierno anterior) implementa una serie de parches, perdón, programas sociales, que buscan mantener a la gente con la llama de la esperanza encendida, de tal suerte que la militancia piense que el partido está a punto de tomar aquella curva acentuada que llevará el país hacia el socialismo.

Pero la verdadera razón por la cual he roto el prolongado silencio de mis artículos (y no es porque alguien siquiera se haya tomado la molestia de, por educación, decirme que mis jerigonzas hagan falta) no es para recordarles a mis tres lectores lo que ya saben de memoria de atrás para adelante y adelante para atrás, la razón por la cuál escribo es justamente para denunciar, si así lo pudiéramos decir, la total ineficacia de la “democracia electorera” en la cuál los acuerdos de 1992 nos catapultaron después de una sufrida y sangrienta guerra civil.

Hechas las cuentas los acuerdos de paz alcanzaron dos objetivos tan fundamentales como insuficientes: el fin del conflicto armado y la conversión del FMLN armado en FMLN político. Que se redujo la fuerza armada, se creó la PNC y se acabaron con los cuerpos de seguridad que eran tan represores cuanto la propia FAES, eso es verdad y no debe ser despreciado. Sin embargo, ¿fue suficiente? Evidentemente que no. ¿Qué faltó? Pues casi todo, y es por eso que digo que apenas esos dos objetivos fueron alcanzados, porque a final de las cuentas las reivindicaciones sociales de los movimientos de masas jamás fueron ni por cerca alcanzadas. Bueno, es que ni siquiera los excombatientes han visto la suya después de más de 20 años de acabado el conflicto.
Sin embargo, por insuficientes que sean, esos dos objetivos nos dan la pauta para pensar en los próximos pasos que deberían ser dados y que eventualmente podrían ayudarnos a alcanzar las demandas sociales anteriores y posteriores a la guerra, demandas tan actuales como cuando el beato Romero exigía justicia y el fin de la represión, exigencias  que lo llevaron a la muerte.

Pero hagamos un poco de retrospectiva histórica. Los espacios políticos alcanzados por el FMLN después de doce años de guerra ya habían sido exigidos antes. En realidad, lo que lleva a las masas a las montañas no es la reivindicación de las demandas sociales, sino que la negación total de los espacios políticos para exigir a la dictadura mejores condiciones de vida para nuestra gente, y son justamente esos espacios que son conquistados por el FMLN después de doce años de guerra. Repito, conquistados, no fueron concesiones de la dictadura conforme ahora el FMLN quiere hacerle creer a la gente, que con mesas de trabajo y pendejadas semejantes, la oligarquía, tan vigente como en 1980, va a aumentar los ingresos de la gente, pagar sus impuestos y ofrecerle condiciones de trabajo dignas a la población. Y más, esas historietas de mesas de trabajo ya fueron ensayadas en la primera y segunda junta de gobierno sin aportar absolutamente nada, muy por el contrario, fueron la antesala de la sangrienta guerra civil.

Dicho esto declaro, lo que la democracia electorera no alcanzó hasta este momento, no lo hará en los próximos 20 años. El FMLN se va desgastando a pasos agigantados y de seguir así no debería ser sorprendente que dentro de 4 años la derecha de facto vuelva al poder para continuar robando conforme lo hizo desde siempre.

Muchas veces en nuestro entusiasmo hablamos de la formación de un nuevo partido político con nuevas bases, sin los vicios autoritarios de la vieja izquierda, y con estructura horizontal que le dé voz a la gente, y que le permita verdaderamente trazar el rumbo que quiere seguir. Pero, ¿sería esto suficiente? A final de cuentas al hablar de partido estamos inevitablemente hablando de elecciones, y sería una ilusión imaginar que dicha organización  alcanzaría los votos necesarios en el congreso para hacer, por ejemplo, una reforma constitucional, fiscal o electoral que realmente le traiga justicia verdadera a nuestro sufrido país.

¿Pero por qué una nueva organización no nos ayudaría a alcanzar los objetivos que el FMLN y ARENA le niegan a nuestra gente? Por la simple razón que la democracia electorera por sí sola es insuficiente. PODEMOS en España alcanzó una importante victoria en las urnas, pero esta victoria fue consecuencia, no causa. PODEMOS surge en las calles del movimiento de los indignados 15-M que se van a las calles a exigirle al gobierno mejores condiciones de vida, rescate a la gente, no a los bancos, justicia social, etc. Sin embargo, si PODEMOS se dedica apenas a la lucha electorera perdiendo así su espíritu combativo y reivindicativo, acabará como el FMLN, transando con el PP y el PSOE en el congreso, traicionando los principios que nortearon su origen.

Qué el FMLN no da más la talla de nuestras necesidades como nación, de eso no hay duda, y la necesidad de una nueva organización es incuestionable. Pero esta organización debe surgir en las calles, no el TSE (he aquí el error de Dagoberto Gutiérrez), y antes de un nuevo partido político necesitamos una organización social que recupere el espíritu combativo y reivindicativo que fue característico de los movimientos de masas de la década de los setenta, comienzo de los 80. Los trabajadores no alcanzarán un salario mínimo digno por la buena voluntad de ARENA, FMLN y GANA en el congreso, al congreso se llega a exigirle a los partidos que hagan ley las justas exigencias de la gente. Las empresa no pagarán sus impuestos porque el GOES publicó la lista de morosos, eso por sí sólo no ejerce presión en ellos; TIGO, CLARO y el Pollo Campero sólo pagarán cuando el movimiento social comience a boicotear el consumo de sus bienes y servicios hasta que no paguen lo que le deben al fisco.

De la misma forma que el FMLN conquistó espacios políticos, no a través de concesiones mas de conquista y lucha, así los salvadoreños no podemos continuar esperando que sean las urnas o la buena voluntad de la oligarquía, del FMLN y ARENA, que le traigan mejores condiciones de vida a la gente.

Podemos continuar denunciando en las redes sociales las injusticias cometidas por todos los partidos políticos, por la oligarquía o por los mareros, pero  sin lucha social, sin organización, continuaremos rehenes de un puñado de iluminados que nos prometen cielo y tierra pero que en la práctica sólo están en el poder para alcanzar sus propios beneficios y para joder más al pueblo.

La necesidad de organización es imperante.

Edwin Lima

Monday, 26 May 2014

GOBIERNO DEL CAMBIO II: ENTRE LA ESPADA Y LA PARED.



A cinco años del primer gobierno de izquierda no creo que existan muchos motivos para celebrar. El país que Salvador y Oscar están recibiendo no es necesariamente mejor que el que Funes recibió de Tony Saca y, a apesar de las conquistas en el área social, Funes no tuvo ni el deseo ni el coraje de tocar las bases estructurales del atraso que fueron lanzadas durante casi 200 años por los gobiernos de derecha, y en particular por los últimos 4 gobiernos de ARENA que dejaron al país de rodillas.

Dicho esto, expongo a seguir lo que considero serán los (grandes) desafíos inmediatos que el Gobierno del Cambio II tendrá que enfrentar a partir del día 2 de junio:

1. El gobierno comienza con una crisis de seguridad pública, fruto de la criminalidad generada por las maras y el crimen organizado, problemática heredada de los gobiernos de ARENA, y que el Gobierno del Cambio I intentó contener con la famosa tregua la cuál ahora le estalla en las manos al gobierno de Salvador.

2. El programa del nuevo gobierno nace desfinanciado, simplemente no hay recursos, el país es rehén de una deuda galopante que le consume 1000 millones de dólares al año en concepto de intereses, esto sin amortizar un solo centavo. En el gobierno de Funes la deuda aumentó más de 5000 millones alcanzando la proporción de 60% del PIB, saliendo de los 10340 millones que ARENA acumuló durante 20 años para más de 15000 millones al final del mandato de Funes.

 3. Está próxima para vencer una deuda de 1150 millones dólares que el gobierno está planeando reconvertir (usar deuda para pagar deuda existente) através de un nuevo préstamo, pero esto sólo será posible si el gobierno de Salvador se deja chantajear por la oposición para conseguir los votos necesarios para aprobar el nuevo préstamo. Así, el gobierno se encuentra entre la espada y la pared, entre el chantaje de la oposición o la moratoria caso no acepte las condiciones de la oposición para dar los votos.


4. Para poder financiar el presupuesto y reducir el déficit el gobierno intenta aprobar una reforma fiscal y, más una vez, está a merced de la oposición para su aprobación.

5. La otra forma de reducir el déficit fiscal es a través de cortes masivos en el gasto público. ¿Pero de dónde van a cortar ese dinero? ¿Y cómo harán para invertir y cumplir así las promesas de campaña?

6. Según estimativas del Banco Mundial no hay en los próximos tres años perspectivas de crecimiento de la economía al ritmo que sería necesario para poder generar más empleo, aumentar la recaudación y por consecuencia aliviar el déficit fiscal. Delante de ese cuadro, ¿qué planes tiene el gobierno para reactivar la economía?


Si el gobierno de Salvador y Oscar le da continuidad a las políticas de Funes, tanto en seguridad como en el área económica, no podemos esperar que los resultados sean diferentes de los alcanzados por la actual administración. Estas áreas son cruciales para el éxito del nuevo gobierno, y no es coincidencia que en la encuesta de la UCA la gente las apuntó como deficitarias.



Edwin Lima

Tuesday, 29 April 2014

EL CASO FRANCISCO FLORES: CRÓNICA DE UNA FUGA ANUNCIADA


El 4 de diciembre de 2012, después de recibir presión de la Embajada de los Unidos, la Asamblea Legislativa llegó a un acuerdo para elegir al  fiscal general después de tres meses de acefalía en la FGR.

Habían tres finalistas para el cargo, Astor Escalante, Luis Martínez y Romeo Barahona, pero de manera inexplicable y oscura los partidos eligen por unanimidad al abogado Martínez. Así describía el Diario El Mundo le elección de Martínez: “la elección del abogado Luis Martínez para tan importante y decisivo cargo en el Estado salvadoreño y su futura actuación al frente de la Fiscalía será irrelevante incluso si llegara a ser positiva, ante el hecho de haber nacido de un parto de un niño sin vida”. (Diario El Mundo http://goo.gl/FE76Le )

A todas luces la elección de Martínez para el cargo de Fiscal General de la República indicaba negociaciones oscuras inconfesables entre los tres partidos mayoritarios (ARENA, GANA y FMLN), cosas que el vox populi no puede saber, secretos guardados a cuatro llaves por los caciques de las cúpulas partidarias.

¿Pero quién es Luis Martínez? En artículo publicado por el faro con fecha 4 de diciembre cuyo título decía “El nuevo fiscal trabajó con todos los gobiernos de Arena”, constatábamos que Martínez “tuvo cargos en el Ejecutivo durante los cuatro gobiernos del partido Arena”. Veamos:

Martínez trabajó con todos los gobiernos del partido de derechas Arena. Con Alfredo Cristiani (1989-1994) fue asesor legal del Fondo de Saneamiento y Fortalecimiento del Sistema Financiero (Fosafi), el organismo que se encargó de la reprivatización de la banca. Con Armando Calderón Sol (1994-1999) fue asesor legal del Ministerio del Interior y directivo en la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA) entre 1994 y 1995. Entre 1995 y 1998 fue director propietario en el Instituto Nacional de Pensiones de los Empleados Públicos INPEP en representación del Ministerio del Interior. En el gobierno de Francisco Flores (1999-2004) fue hasta 2000 asesor legal de Interior. En la administración de Antonio Saca (2004-2009) ostentó tres cargos al mismo tiempo: fue miembro de la comisión especial para el desarrollo del Golfo de Fonseca y asesor legal ad-honorem del Ministerio de Agricultura. El tercer cargo que desempeñó fue el de directivo de la junta directiva del Instituto Salvadoreño de Transformación Agraria (ISTA), cuando fue presidente de la institución Miguel Tomás López (1999-2007).” (El Faro, http://goo.gl/t5RzQ1). Pero no sólo eso, fue Martínez quien le preparó la declaración de bienes a Francisco Flores para que la CCR le concediera su finiquito al final de su mandato presidencial.

Algunos meses más tarde el presidente Funes avisa que había una investigación en curso en los Estados Unidos sobre un expresidente salvadoreño a quien se le acusaba de haber efectuado transacciones financieras sospechosas. El fiscal Martínez reaccionó diciendo que nada sabía sobre el caso aunque después tuviera que admitir que de hecho la información vertida por Funes procedía. Más adelante el país fue informado que dicho expresidente no era nada más ni nada menos que Francisco Flores, acusado de desviar dinero que había sido donado por Taiwan para las víctimas del terremoto de 2001.

Ante tantas coincidencias, ante tanta falta de transparencia por parte de los partidos políticos salvadoreños, creo que cabe preguntarse qué tipo de acuerdo fue tejido en la Asamblea entre los partidos mayoritarios, en particular ARENA y FMLN, para elegir a un ciudadano que indudablemente tendría que defender los intereses de su patrón ARENA. ¿Qué excusas podría dar el FMLN en este momento para explicar la elección de ese Fiscal? En 2009 el mismo FMLN se opuso a la elección de Astor Escalante para el cargo de Fiscal General Adjunto. En las palabras de Humberto Centeno, parlamentar rojo, el FMLN no podría darle los votos a Escalante porque “es una persona de ultraderecha que se ha caracterizado por servir a un partido” (La Prensa Gráfica http://goo.gl/O8KpKN). Pero contradictoriamente en 2012 no era sino el propio Escalante, el hombre de ultraderecha, a quien el FMLN le estaría dando sus votos para el cargo de fiscal general; ¿quién cambió, el FMLN o Escalante?

Ahora los militantes del frente se rasgan las vestiduras porque el fiscal Martínez no judicializa el caso de Franciso Flores faltando pocos días para que el mismo expire, dejando así más un caso de corrupción en la impunidad. No deja de llamar la atención como después que Flores prácticamente confesó haber desviado ese dinero, que la Asamblea no haya hecho absolutamente nada para evitar que Flores se fugara, muy por el contrario, lo dejaron libre para que hiciera lo que bien le pareciera, incluso fugarse.

Indudablemente la libertad de Flores fue negociada entre el FMLN y ARENA incluso por qué si Flores llegara a caer no creo que se iría solo, arrastraría a los tribunales mucha gente poderosa de ARENA, en particular a todos los expresidentes areneros, y eso sí sería el fin del partido tricolor, lo que para ser sinceros el país agradecería.

Responsabilizo sí al fiscal Martínez por la fuga de Flores pero responsabilizo ante todo y en primer lugar al FMLN porque ellos sabían a quien estaban eligiendo pero mismo así le dieron sus votos para que encubriera todos los casos de corrupción de las administraciones areneras. Pero, ¿a cambio de qué le dieron sus votos?

Así como los otros partidos políticos, el FMLN también es un enemigo del pueblo. Encubre corruptos, da sus votos para encubridores de corruptos, hace alianza con los corruptos de GANA, ya convocó al corrupto de Elías Antonio Saca para asesorar a Salvador y a Oscar en la presidencia. Igualmente ha tolerado los claros indicios de corrupción del presidente Funes, no ha cuestionado la incompatibilidad del estilo de vida del presidente en relación a sus ingresos; ha silenciado ante los contratos oscuros entre Funes y sus amigos, como por ejemplo Mecafé y Salume, el padrino de Funes quien le dió tres millones como adelanto por sus futuros servicios, y a cambio Funes lo nombró como primer substituto de la presidencia así como le dio el jugoso contrato de la presa del Chaparral. Y así como ARENA y GANA & Cia, el FMLN también se beneficia de la impunidad imperante en el país.

El caso Flores es indudablemente una crónica de una fuga anunciada.


Edwin Lima

Thursday, 5 December 2013

¿IZQUIERDA? ¿DERECHA?

La sabiduría popular siempre tiene algo a enseñarnos, mi papá siempre acostumbra decir “en río revuelto, ganancia de pescador”, y creo que el momento actual en la política salvadoreña es ideal para entender la profundidad de ese dicho popular.

Desde que la campaña electoral dió inicio, y eso ya hace más de un año, se comenzaron a ver una serie de movimientos en la arena política salvadoreña, algunos recolectando firmas para formar un nuevo partido, otros articulándose para lanzar la candidatura de un expresidente, y más algunos intentando firmar acuerdos de apoyos políticos para poder continuar mamando de las tetas del Estado.
Pero entre esos movimientos algunos no dejan de llamar la atención, en particular aquellos que salen de un extremo del espectro político para el otro, fenómeno que de nuevo no tiene absolutamente nada. Veamos algunos ejemplos.
Tenemos el caso del famoso “analista” político Dagoberto Gutiérrez que tras su fracasado intento de formar un nuevo instituto político que lo lanzaría como presidenciable para las elecciones de 2014, se sienta a conversar con nada más y nada menos que Elías Antonio Saca a quien llegó a llamar de  “amigo”.
Tenemos también el caso reciente de Douglas Moreno que después de haber fungido como viceministro de Justicia y Seguridad Pública en el “gobierno del cambio” se cambia de lado y ahora le ofrece su apoyo a la candidatura de Norman Quijano.
Otro caso reciente es el del caficultor José Antonio Salaverría que, después de ser expresidente del COENA algunos años atrás, acaba de anunciar la posiblidad de apoyar la candidatura de Salvador Sánchez Cerén; es curioso leer en la entrevista al diario digital Contrapunto como declara que “después de la debacle en las elecciones legislativas y municipales de 2003, tuvo que “recoger los pedazos que había dejado Paco Flores” y no entiende como puede estar asesorando la campaña presidencial arenera, encabezada por Norman Quijano”. Acá cabe preguntarse como es que sólo se dio cuanto de esa debacle diez años después...
Ante todos estos casos yo no dejo de preguntarme qué es lo que ha pasado acá: ¿quién cambió, los partidos hacia donde ellos migraron o los ideales por los cuáles esas personas siempre habían luchado? Veamos el caso de Salaverría. ¿Quién cambió, Salaverría se hizo revolucionario y ahora abraza los ideales socialistas? O, ¿el proyecto del FMLN no ofrece más ninguna amenaza a los intereses del patronato?
No es necesario hacer un profundo análisis del proyecto político arenero para concluir que en las filas tricolores nada cambió, su proyecto es indudablemente un proyecto de derechas que defiende intereses  antagónicos a los intereses del pueblo. ¿Pero en el caso del FMLN, podríamos decir que su proyecto es un proyecto de izquierda pero que mismo así atrae ahora empresarios que en otros tiempos eran sus archi enemigos? ¿Es su proyecto una camisa que le queda bien a todo mundo?
En un país con tantas desigualdades y antagonismos me resulta difícil creer en un pacto de nación, en un proyecto conjunto donde todas las fuerzas políticas, económicas y sociales se unen en torno de un único proyecto por el bien del país. No veo a los Poma o a los Simán ofreciendo prestaciones laborales decentes, ni a las maquilas ofreciendo condiciones justas y humanas a sus trabajadores, o a los banqueros cobrando tasas de intereses justas. No veo tampoco a la ANEP reconociendo que fraudan al Estado através de la elusión y la evasión fiscal; tampoco me imagino a ARENA reconociendo que le hicieron daño al país con las privatizaciones, la dolarización o la ley de la impunidad, y que es hora de rectificar errores y cambiar el rumbo del país.
Delante de estas constataciones sólo me resta concluir que los principios de los nuevos socios del FMLN no han cambiado, ellos continuan pensando de la misma forma como lo han hecho durante toda su vida; y si ellos no cambiaron sólo resta concluir que quien cambió es el FMLN, su proyecto político es de derechas, no hay nada de revolucionario en su programa de gobierno y sus ideales socialistas hacen parte del pasado, si es que algún día los tuvieron.
El país se encuentra en una encrucijada y ésta no es exactamente la de votar por la continuidad de los cambios (como reza la propaganda del Frente) o volver al pasado (con ARENA), y sí la de continuar con los partidos políticos tradiciones sea este GANA, ARENA o FMLN esperando pacientemente por las migajas que ellos le tiren al pueblo, o comenzar a luchar por un nuevo proyecto político que defienda los intereses de los de a pié.
Ese intenso tránsito entre izquierda y derecha y viceversa apenas sinaliza una cosa, no existen más partidos de izquierda en el país, la gente se mueve de un extremo político (y no ideológico) hacia el otro porque al final de las cuentas son todos iguales.
La fundación de un nuevo instituto político con un verdadero proyecto de izquierdas es urgente.

 Edwin Lima

Sunday, 15 September 2013

EL ESPÍRITU DE LA INDEPENDENCIA DE 1821


El 15 de septiembre de 1821 las Provincias Unidas de América Central  declararon la independencia del Reino de España, hecho que las deja ante el dilema de continuar unidas, separarse o anexarse a México. El desenlace es por todos conocido, y  a casi 200 años de la firma del acta de independencia, América Central continua sin conseguir resolver su crisis de identidad, entre continuar como lo que es, naciones independientes, o unirse, juntar esfuerzos y formar una única nación federada.

Y como siempre, a cada 15 de septiembre, volvemos a los mismos festejos de la independencia, los desfiles, los adornos azul y blanco, el agonizante nacionalismo, la semana de la independencia, pero también los debates sin fin sobre si de hecho hubo independencia en 1821 o no.

Creo que los cuestionamientos son válidos desde que las cosas sean puestas en su debida perspectiva. La independencia de América Central, nos guste o no, alcanzó los objetivos que los próceres tenían en mente: libertarse del yugo de la corona española, y en ese sentido cualquier otra cosa que podamos esperar queda fuera de lugar. Y aunque alcanzar la independencia de España no implicó en la liberación del pueblo, me temo que continuar bajo el yugo de la corona española podría haber sido aún peor para las provincias unidas de América Central. En ese sentido, creo que es importante colocar las cosas en perspectiva y exigirle a la historia, sin anacronismos, aquello que ella, en su momento, pudo aportarnos y no aquello que nosotros con los ojos puestos en el espejo retrovisor le exigimos hoy.

A los criollos les interesaba poder comerciar directamente con otros países y no apenas a través de la corona española. Les interesaba encontrar otros puertos en Europa para poder vender sus productos, y no apenas a través del puerto de Cádiz. A ellos les interesaba dejar de pagarle tributo a una corona que no les aportaba absolutamente nada; la colonia para ellos había llegado a su fin y ahora la independencia era inminente. Con la revolución francesa, seguida de las invasiones de Napoleón, tanto la corona española como la portuguesa estaban debilitadas y para las colonias ese era el momento ideal para alcanzar su independencia, razón por la cual no es coincidencia que todos los movimientos de independencia de América Latina hayan tenido lugar en el mismo período.

“…lo mande publicar para prevenir las consecuencias, que serian temibles en el caso de que la proclamase de hecho el mismo pueblo”,  así quedaba de antemano plasmado en el acta de independencia el límite de la emancipación, pero también en ese mismo documento nos relataban los próceres que el pueblo igualmente quería la independencia y clamaba por ella: “oído el clamor de Viva la Independencia repetía de continuo el pueblo que se veía reunido en las calles, plaza, patio, corredores y antesala de este palacio”. El pueblo efectivamente quería la independencia de España, aunque talvez no supiera su verdadero alcance, pero ante la frustración de las expectativas algunos años más tarde el levantamiento de los Nonualcos nos mostraría que el pueblo entendió, mucho más que nosotros, que el alcance de esa emancipación era limitado y que no sería sino el propio pueblo el que tendría que alcanzar su propia independencia, las clases dominantes no lo harían por él.

Tales intentos continuaron hasta que llegamos a la década de los 80 en pleno siglo XX cuando más una vez el pueblo consciente de ser autor de su propia emancipación se levanta contra las clases dominantes en busca de su independencia, la cual sería más una vez frustrada por los “próceres” de nuestros días, que con mucha más conciencia (y astucia) escogen por el camino más corto para la paz, el del fin de la guerra y no de la injusticia por la cual pretensamente luchaban. Y así como sucedió en 1821, el 16 de enero de 1992 el pueblo también gritaba “vivan los acuerdos de paz” en los patios, en las plazas y parques y en las calles de todo El Salvador, para que apenas algunos meses más tarde tomara conciencia que su verdadera independencia no había llegado.

Frustrados más una vez no nos toca sino reconocer, y hasta lamentar, el alcance de los acuerdos de paz de 1992 y de la independencia de 1821. Pero con el mismo espíritu de los Nonualcos debemos continuar luchando por nuestra verdadera emancipación hasta que la justicia social impere en nuestras sufridas tierras.


Edwin Lima
edwinlima.blogspot.com

Saturday, 7 September 2013

LA IMPUNIDAD Y LA CORRUPCIÓN, ¿GARANTES DE LA GOBERNABILIDAD?




El primer gobierno del cambio está llegando casi a su fin, muchos se preguntan qué es lo que el gobierno Funes- FMLN aún conseguirá hacer en los últimos meses de (des) gobierno para eventualmente convencer a los indecisos que ellos han hecho todo lo que ha estado a su alcance para traer las transformaciones que el país necesita. Por lo visto a muchos se les olvida que un gobierno no es un partido de futbol que se puede resolver hasta en el último minuto. Un gobierno sienta las bases de su proyecto en el primer año de mandato para recoger los frutos en los años siguientes, y no es eso lo que hemos visto hasta ahora. La estrategia ha sido clara, han ido a tientas, han cambiado de estrategia varias veces, si es que algún día la han tenido, y el resultado está a la vista, mientras todos los emergentes crecen, El Salvador continua arrastrándose totalmente dependiente del crecimiento de las remesas.

Las reformas estructurales que el país necesita pasan diametralmente por la redistribución de los ingresos, por una reforma fiscal profunda, por la substitución de importaciones (lo que implica en revisar el TLC y la dolarización), por una revisión de las privatizaciones que ARENA le impuso al país; pasa por pensar en estrategias para alcanzar la independencia alimentaria y energética, en una estrategia de largo plazo para el combate a la delincuencia, transporte público digno para la gente, ley de medio ambiente, mejoras de la infra-estructura, repensar no sólo el modelo de nación como el sistema capitalista como un todo, las relaciones de poder, unificación de los sistemas de salud y educación de tal suerte que a todos los salvadoreños se les den las mismas oportunidades; repensar las relaciones de poder y producción de bienes y servicios; pensar en una reforma política, en fin, muchas cosas por hacer que ni tangencialmente fueron tocadas por este gobierno.

Y mientras el país continúa esperando por esas transformaciones, el gobierno del cambio se dedicó a hacer alianzas con los sectores más retrógradas de la política salvadoreña, como lo son los tradicionales PCN y PDC, y la reencarnación de ARENA, el partido GANA. Bajo esa alianza se eligió fiscal general, magistrados de la corte de cuentas, magistrados de la Corte Suprema, se creó transparencia activa justamente para fiscalizar al Estado; bajo esa alianza el Legislativo le montó una guerra a la Sala de lo Constitucional,  y como si eso fuera poco, ahora la Sala de lo Contencioso también entró a esa lucha de poderes.

De los alegados 115 casos de corrupción que según el gobierno del cambio han sido presentados a la Fiscalía para su investigación, al parecer están sino todos, casi todos engavetados, me imagino que es a eso a lo que Funes llamaba de “no me va a temblar la mano para llevar a la justicia a los corruptos”. Pero lo más jocoso de esas denuncias es que están siendo juzgadas por un fiscal general a quien ARENA y GANA le dieron sus votos, y peor aún, son personeros de esos dos partidos que están siendo investigados por corrupción. Por lo cuál pregunto, ¿se arriesgarían los corruptos a poner a un fiscal general íntegro en la FGR?

De la misma forma vemos a los aliados del FMLN haciendo viajes de turismo por el mundo entero financiados con dinero público. Tenemos a un vice-presidente de la Asamblea quien ha tenido que devolver dinero que aplicó en viajes que no realizó, si es que devolvió ese dinero. Asistimos escandalizados a otro aliado del FMLN llegar borracho a presidir una sesión de la honorable Asamblea, y ahora vemos al señor Sigfrido Reyes y a sus 83 compinches negarle a Transparencia Activa los datos referentes a los asesores de los diputados que le cuestan mensualmente al país millares de dólares, para que hagan sólo Dios sabe el qué. Pero el señor Reyes justifica su actitud apelando a una ley obscura que le permite a los diputados ocultarle a los órganos contralores información crucial para poder ser fiscalizados y así eventualmente descubrir indicios de corrupción.

Uno de los aliados del FMLN, el señor Francisco Merino, continua impune después de haber baleado a un policía, y así podríamos continuar citando innúmeros casos de impunidad, corrupción activa y pasiva, desacatos a la ley, abusos de poder, gastos totalmente desnecesarios y superfluos  que el Estado le causa al país con el beneplácito del gobierno del cambio, o en particular, del partido del cambio.

Muchos alegan que en la política es necesario hacer acuerdos para poder gobernar, que sin los votos de GANA, PDC y PCN habría sido imposible aprobar diversas leyes que pasaron por el Congreso Nacional, aprobar presupuestos, préstamos, o aprobar la ley de remedios, entre otras cosas que pasaron por aquella casa y que fueron aprobados con los votos de GANA y sus compinches.

Si fuera una cuestión puramente aritmética le daríamos la razón al FMLN. Sin embargo, si vamos a hacer un balance de lo que aprobaron y de lo que dejaron de aprobar, podríamos fácilmente llegar al siguiente cuestionamiento: ¿ha valido la pena tamaña prevaricación para llegar a los resultados alcanzados? ¿Se han hecho las reformas estructurales que el país necesitaba para poder avanzar?

En la lógica efemelenista la impunidad y la corrupción son garantes de la gobernabilidad. Es imposible para el partido rojo poder gobernar sin tragarse algunos cocodrilos (la verdad serían sapos pero en este caso me parecen demasiado pequeños), sin tolerar la corrupción y garantizarle la impunidad a los corruptos de GANA, ARENA, PCN y PDC. Observamos cómo después de 4 años de gobierno los militares que asesinaron a tanta gente, entre ellos a los jesuitas y su empleada e hija, continúan en la impunidad, y no sólo eso, cuando la justicia española pidió su extradición el Comandante General de la Fuerza Armada, Mauricio Funes Cartagena, protegió a los militares prófugos de la justicia española en los cuarteles de la FAES, y de igual forma el partido FMLN, durante los cuatro años en que ha estado en el poder, ha silenciado sobre el caso, como también ha silenciado sobre muchos otros casos donde se esperaba que asumiera el lado de la justicia, pero no, la permanencia en el poder es mucho más importante que la justicia.

La lógica efemelenista es maquiavélica, aprendieron con El Príncipe, los fines justifican los medios. El FMLN hoy por hoy ha mostrado una estrategia genial  para llegar al poder, un proyecto de poder, pero se le ha olvidado que lo que debería tener es un proyecto de país.

Silenciando a los movimientos sociales y a las bases, vendiéndoles la idea de la necesidad de las alianzas para poder alcanzar la mayoría en el Legislativo y así garantizar la gobernabilidad y las “transformaciones”, el FMLN lanza mano de la corrupción, la impunidad y la complicidad con crímenes hediondos para perpetuarse en el poder.

¿Es por acaso ese el único camino que se puede trillar para llegar al poder y garantizar la gobernabilidad y las transformaciones sociales, económicas, políticas y culturales que el país necesita?

El camino no es ese señores, el camino es el de la organización, el de la conciencia, del bien común, de tomar el partido del débil, el de la colectividad versus el individualismo, el de la solidaridad, el de la búsqueda constante e incansable de la justicia, el del combate a la corrupción y la impunidad, el camino de la austeridad y la reforma del Estado. No hay otro camino, en este viaje no hay atajos, porque estos nos pueden llevar al despeñadero.

Y no estoy solo, son muchos los que nos oponemos a ese camino y apelamos a la concientización de nuestra gente, a la organización, a la búsqueda de la construcción de un nuevo proyecto de país donde el poder por el poder no sea la prioridad.

Excelentísimos señores, si la impunidad y la corrupción son garantes de la gobernabilidad y de la tomada del poder, antes en la oposición que prevaricando con corruptos y asesinos.


Edwin Lima
edwinlima.blogspot.com

Sunday, 1 September 2013

LA CONCIENCIA ES NUESTRA ÚNICA ARMA



La revelación es un evento único, no se repite con frecuencia, los dioses apenas se revelan cuando se les antoja y el día que resuelven desvendar los misterios de la existencia y del universo, no podemos sino abrir los oídos y escuchar lo que nos quieren decir.

Fue eso lo que me pasó el otro día mientras esperaba el tren, y no fue exactamente con los dioses. De repente escucho una pareja de brasileños hablando en portugués, y por el acento, noté que eran oriundos de la región Norte de Brazil. Parecían una pareja de gente simple, humilde, gente trabajadora que tiene que sudar la gota gorda para llevar el pan a la mesa, o quien sabe para poder ayudar a su familia en el exterior, y su manera de hablar y vestir me llevaron a esa conclusión.

El tren llegó y resolví sentarme junto con ellos para saludarlos, preguntarles de donde eran, si vivían en el barrio, que los había traído por estas latitudes, las típicas preguntas que uno hace cuando conoce a otro inmigrante, y fue así como me comentaron que estaban acá hacía ya unos cinco años, y como era difícil también para ellos acostumbrarse a las diferencias culturales, al clima, a la comida, a la gente, y como habían cosas que les gustaban, las cosas que no existían en su país, sobre cómo, en su visión, el Estado en este país sí velaba por su gente, diferente de lo que sucede en Brazil me decían, donde la gente se siente abandonada a su propia suerte, prueba de ello me comentaban, es la violencia que crece descontrolada por todo el país, las largas filas en los hospitales, o la corrupción que corre suelta en el Congreso Nacional, las alcaldías, las organizaciones públicas. Concordamos en todo, no había manera de discordar de esa visión, pero el muchacho fue más allá y “radicalizó”, la única solución para Brasil, me decía, es cuando se acaben los políticos, el día que ellos no anden con guardaespalds el pueblo los mata, y cuando acabemos con los políticos, cuando el pueblo comience realmente a gobernar, entonces Brazil cambiará de verdad.

Me impresionó su radicalidad, pero a final de cuentas, pensé conmigo mismo, quizás él no esté tan equivocado, los políticos han hecho del Estado un burdel y mientras no se les expulse la situación de nuestra sufrida América Latina no va a cambiar.

El trayecto en el cual seríamos compañeros de viaje era corto, y así por tanto este texto. No les pregunté el nombre, no tuvimos tiempo de presentarnos formalmente, pero antes de acabar el corto viaje el muchacho me dijo: el pueblo tiene que despertar y cuando despierte las cosas cambiarán, NUESTRA ÚNICA ARMA ES LA CONCIENCIA, remató. Congelé, se me erizaron los pelos, pensé conmigo mismo y me dije, este sí que sabe el camino, sin grandes teorías, sin grandes elucubraciones, sin mucha filosofía, sin Marx o Engels a su lado, él ha entendido de manera intuitiva y clara que mientras nuestra conciencia esté adormecida, mientras no le arrebatemos el poder a los políticos, las cosas no cambiarán.

Sí le dije, la conciencia es nuestra única arma, hay que despertarla por tanto.

Edwin Lima
edwinlima.blogspot.com